miércoles, 30 de junio de 2010

101º paso en el búnker




Una sociedad capitalista que es donde les gusta vivir aunque la vituperen en medio de sus borracheras salpicadas de ideología google porque un buscador es lo que buscan un tipo que hable más despacio deletreando como si pensara más que ellos para lo cual no hace falta nada como nada hace falta que escriban libros de poemas cada vez que la puta vida les hace justicia y ellos piensan que son unos marginales niñatos que escupen en los bordillos de aceras del primer mundo poetas porque ellos lo dicen y a ver quién tiene cojones de decirles lo contrario que es lo opuesto en teclas blancas y negras de un piano que hace el amor con dedos nacidos para la caricia sin distinción de razas haciéndolas sonar en el oído tapia como muro escuchando el silbar de las notas en medio de una tarta de manzana y mirando hacia el cuadro abstracto de una ventana a la calle que transita ajena al sonar de la magia del piano del hombre que escucha música la hace y la besa le hace el amor penetrándola sin compasión como cabalgadura enloquecida por el síndrome de sthendal en belleza paradigmática y absorbente pin pon pin pin pon pin pin y danza en dos cuerpos que miran al mundo con sus espaldas mojadas tras rebasar las fronteras de la miseria con tránsito de colchones meados por las callejuelas desnudas.

1 comentario:

Gonzalo dijo...

No puedo respirar... me he ahogado al intentar leer ese texto sin una mísera coma...