martes, 14 de diciembre de 2010

132º paso en el búnker




Parecía una mujer respetable, pero ayer mismo la sorprendí saliendo de un estanco. Quiso disimular contándome una historia rocambolesca sobre la compra de un sobre acolchado para enviar no sé qué papeles por correo, ella que es una ninfómana del byte. Además salía sin el sobre. Qué pena, qué deterioro social.

3 comentarios:

Monsieur de Sans-Foy dijo...

Espeluznante, don Luis.
¡Adónde vamos a parar!
Hasta a una monja vi salir el otro día del estanco. Dijo que había ido a compra un bonobus. ¡Sinvergüenza! ¡Arpía!

Estoy por hacerme musulmán para apelar a la Sharia.

Gonzalo dijo...

¡Chanfle!

¡Lapidación!

Interruptor dijo...

Pues por eso es una mujer, aunque no sé si respetable. Si no inventase excusas no sería una mujer, y una mujer que no se comporta como mujer no es respetable.

Lapídela si le parece, pero sospecho que lo lapidará ella primero.