martes, 15 de noviembre de 2011

153º paso en el búnker



La evolución en mi caso es que no sé hacer fuego con un palo y una piedra, que no sé orientarme en el monte, que no sé identificar las estrellas del firmamento, e ignoro si se avecina una tormenta hasta que me cae un rayo encima. No sé plantar una lechuga ni usar una azada. Si tuviera que volver a la tierra, me moriría de hambre.

2 comentarios:

Gonzalo dijo...

Creo que es, entonces, una evolución equivocada. Y más con lo que viene, que parece que dependeremos de nuestras azadas para comer...

Luis Amézaga dijo...

Así es, Gonzalo, parece que es lo que viene, por eso estoy acojonado con mi inutilidad.